Inteligencia artificial para Marvel: más allá de la cuarta pared del cine

Inteligencia artificial para Marvel: más allá de la cuarta pared del cine

intelligenza-artificiale-per-marvel

La inteligencia artificial forma parte desde hace mucho tiempo del imaginario colectivo, transformándose de un tema para técnicos a un símbolo de la cultura de masas. Incluso productoras notorias como Marvel están colocando la inteligencia artificial en el centro del escenario.

En películas de culto como Cazarecompensas, terminadores es matriz las máquinas han desarrollado una inteligencia superior a la de nuestra especie, socavando al hombre de la primacía del gobernante del planeta. Sin embargo, en la nueva generación de películas y series, la misma inteligencia artificial se ve desde un ángulo diferente al canon del siglo XX.

Tomemos, por ejemplo, el reciente producto de Marvel Ella Hulk: Abogado en la ley. En el último episodio de la serie, el final sorprende al espectador con un expediente no exento de autoironía. She-Hulk, la protagonista, un Hulk "femenino", se rebela contra el curso de los acontecimientos establecido por el director del programa y reclama un cierre narrativo diferente. 

spoilers:

She-Hulk sale de la escena para sumergirse en una interfaz de Netflix. Se "transfiere", moviéndose como un personaje de videojuego, a una vista previa de video, cayendo en picado a otro escenario, en este caso, los estudios de Los Ángeles. ¿Objetivo? Encuentra al director de la serie que ella protagoniza y convéncelo de que cambie el final, que ella considera cursi y de mala calidad.  

Lo consigue: el director de la serie, Kevin, es encerrado en una habitación estrictamente protegida por seguridad. En un nuevo giro, se revela que Kevin no es una persona de carne y hueso, sino un robot, con características muy particulares. KEVIN (Knowledge Enhanced Visual Interconnectivity Nexus) es un registrador de datos capaz de procesar innumerables entradas de datos, y su conciencia consiste en un algoritmo. 

Allí relación que le permite definir las tramas que dirige no se forma sobre la base de la experiencia o la comprensión empírica, como sucede con los trágicos replicantes de Blade Runner o los todopoderosos agentes de Matrix. En cambio, se desarrolla a través de Big Data extraído de Internet y procesado en tiempo real. 

El algoritmo de KEVIN genera automáticamente productos cinematográficos que son satisfactorios para la mayoría de los usuarios y por lo tanto, según sus parámetros, casi perfecto. Su método de toma de decisiones se basa en la síntesis de una experiencia colectiva, generalizada e impersonal. 

Ella Hulk trae de vuelta a las pantallas una crítica a los sistemas que rigen Internet, donde variables intrínsecamente subjetivas, como los gustos y las emociones, son sometidas a un procesamiento a modo de Big Data. 

En óptica industrial, la inteligencia artificial aporta indudables ventajas gracias a la recopilación de datos medibles y cuantificables; sin embargo, falla en devolver el mejor de los conjuntos de datos cuya calidad no es computacionalmente ponderable. 

El cine nos recuerda una vez más hasta dónde tendrá que llegar la inteligencia artificial para reproducir la sensibilidad humana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *